El boomerang

Venga, una de esas cosas de las que me quedé pasmado en nuestro viaje por Egipto. El boomerang, ese intrumento para cazar atribuído desde mi más tierna infancia a los australianos ya fue inventado en el antiguo Egipto. En el Museo de El Cairo vimos un par de ejemplares que encontraron en la tumba de Tutankamon. Flipé, y no sólo con esto, ni mucho menos.

Publicado en on Octubre 9, 2009 at 12:52 am Dejar un comentario

¿Agosto o septiembre?

Cada vez que le comento a alguien que me iré de vacaciones en septiembre, me dicen: “pues mira, mejor, más barato y menos gente”. Pues mira, no.

Menos gente, puede ser, aunque en uno de los viajes que queríamos hacer este año ya no había plazas; pero, ¿más barato? ¡Que no! Es una auténtica leyenda urbana. Y creo que también lo es eso de las ofertas de última hora. Yo no he encontrado ninguna, mire usted.

Sin embargo, creo que para el año que viene volveré a reincidir y sufriré de nuevo el mes de agosto en la capital.

Publicado en on Agosto 11, 2009 at 4:50 pm Comentarios (5)

El teletrófono

Los que estáis al día de las leyendas urbanas con más historia, conoceréis esta que cuento ahora, seguro. Durante muchos años, nos han engañado en la escuela con el nombre del inventor del teléfono, ese aparato que sabe cuándo nos estamos echando una merecida siestecita. Siempre hemos pensado que el inventor fue el famoso Alexander Graham Bell. Pues no es así. El señor Bell fue el primero en patentar el invento en 1876. No obstante, 5 años antes, un tal Antonio Meucci no tuvo el dinero suficiente para formalizar la patente de su invento (el teletrófono) en la oficina de patentes de Estados Unidos. Una gran putada.

Publicado en on Julio 21, 2009 at 3:45 pm Comentarios (3)

Olor a pollo

Otra de esas tonterías que dice la gente y que no son ciertas en absoluto. El olor a pelo quemado es eso, olor a pelo quemado, y no se parece en nada al olor del pollo frito. Si el pollo frito que cocinan vuestras madres huele así, por favor, nunca me invitéis a comer.

Publicado en on Junio 18, 2009 at 8:41 am Dejar un comentario

Sí escuece

Vivimos nuestra infancia engañados y algunos quieren seguir engañando a las sucesivas generaciones de rodillas magulladas y codos heridos. Seguro que acudísteis alguna vez al regazo de vuestra madre gimoteando por culpa de una mala herida sangrante. Para solucionarlo, tu madre te decía “le ponemos alcohol, lo lavamos con algodón y luego mercromina”. Tú, con cara de susto y miedo tras experiencias pasadas, implorabas que “alcohol no, por favor”. Tras esto, tu madre, con cara de condescendencia te ofrecía la alternativa del agua oxigenada. Aceptábamos sin pensarlo, como no. Y descubrimos numerosas veces que el agua oxigenada ¡también escuece! Sí, no tanto como el alcohol, pero escuece y jode cosa mala.

Publicado en on Junio 15, 2009 at 3:30 pm Comentarios (1)

Producto de la psicosis

Acabo de reocrdar una leyenda urbana que circuló en Madrid allá por el año 2004 después de los increíbles atentados de los trenes en Atocha, Santa Eugenia y El Pozo. Circularon gran cantidad de correos electrónicos en los que se hacía eco de una historia parecida a la siguiente: alguien conoce a alguien que tiene un primo cuyo amigo ayudó a un tío de aspecto sospechoso-musulmán dándole dos euros para completar el precio del parking o devolviéndole la cartera extraviada. Éste, como muestra de agradecimiento, le avisaba de que no pasara por algún sitio determinado de la capital (véase Puerta del Sol o similar) un día determinado porque el integrismo islámico volvería a actuar con una nueva masacre.

Qué ganas de tener a la gente acojonada. Y como siempre, viví algún caso en el que alguien me aseguraba que conocía a alguien que le pasó. Esto no es maldad, sino ganas de ser protagonista.

Publicado en on Junio 5, 2009 at 4:46 pm Comentarios (1)

De nuevo lo fácil

Esta vez quiero desterrar de vuestras mentes una idea preconcebida tanto por la prensa como por el vulgo, influído quizá éste por lo que le cuenta la prensa. Y con esto hacedme caso, hablo con conocimiento de causa.

Como muchos sabéis, trabajo para la Comunidad de Madrid con niños que poseen altas capacidades, lo que habitualmente llamamos superdotados. El Programa para el que colaboro ha recibido alguna que otra vez la visita de la televisión o la prensa escrita. Con el objetivo de publicitar nuestra labor y que la gente conozca de su existencia, la Comunidad de Madrid ha accedido encantada a dichas visitas. Lo que no previó fue lo que ocurre cada vez que se habla sobre este tipo de alumnos: que se cae en el tópico.

A ver, estos chicos no sufren siempre de fracaso escolar, no son todos autistas, no son todos unos bichos raros, no llegarán todos a trabajar en la NASA, no van todos vestidos con pajarita, ningumo calcula raíces cúbicas mentalmente. No. Son chicos normales de los que se puede sacar mucho (muchísimo) si se les motiva adecuadamente, nada más.

Cierto es que encuentras entre todos ellos algún alumno que cumple alguno de los estándares sociales y mediáticos de un alumno superdotado, pero gente especial te la encuentras en todos lados.

Así, olvidaos de esta visión tan ligera de la realidad, es sólo Leyenda Urbana.

Publicado en on Abril 30, 2009 at 3:51 pm Dejar un comentario

El aspecto de Jesús

Más que refutar una de las creencias más arraigadas de nuestra cultura cristiana, pretendo que se reflexione sobre algo que hemos asumido sin ponernos a pensar demasiado. De estudios serios ya se ocupan otros.

Siempre hemos intuído que Jesús de Nazaret, el profeta más conocido de la cristiandad y objeto del primer caso de fenómeno fan, era castaño tirando a rubio, de tez pálida, con los ojos claros y unas facciones suaves y agradables. Pero pongámonos a pensar en cómo es la gente de esa parte del mundo. Parece que algo no cuadra.

¿Acaso el sol de Oriente Próximo no afectaba al supuesto hijo de Dios? ¿Por qué se le representa de esa manera? Los Evangelios no describen al mesías en ningún momento, quizá para evitar la tan temida idolatría.

Sospecho que, para conseguir una mayor aceptación del cristianismo en Europa, se prefirió modificar el aspecto coherente de Jesús para otorgarle cercanía a los occidentales. Puede ser que se pensara que un blanco es más fácil de admirar. Si hubiera sido en otra parte del mundo el desarrollo de la simbología cristina y no en Europa Occidental, quién sabe qué idea tendríamos del aspecto físico de Cristo.

Publicado en on Abril 24, 2009 at 10:51 am Comentarios (1)

Poti-Poti y sus amiguitos

En muchas ocasiones, rememorando con algún conocido la fantástica serie infantil Los Aurones, alguno me ha dicho que Poti-Poti, el extraño ser que salía en dicho programa, convertía en fruta a sus enemigos. No es así. Buscad en youtube algún video a propósito y veréis que era Tejo el personajillo que hacía macedonia de la gente mala.

Reconozco que esta leyenda urbana es un tanto forzada, pero lo he escrito por vuestro bien, para que, en la típica conversación de gente nacida en los años 80 donde nos hacemos los mayores, no patinéis en vuestras intervenciones.

Publicado en on Abril 1, 2009 at 1:43 pm Dejar un comentario

Los cuernos de los vikingos

Una de las cosas que aprendí cuando estuve en Noruega es que los vikingos, esos navegantes escandinavos que vivieron entre los siglos VIII y XI, no llevaban cuernos en sus cascos, o al menos no se han encontrado restos de tales artilugios. Al parecer, el hecho de ponerles cuernos es un invento del teatro del siglo XIX.

Publicado en on Febrero 12, 2009 at 4:37 pm Dejar un comentario