Recuerdo llover

Recuerdos llenos de lágrimas y desesperación, recuerdos que no desaparecen por muchas cosas buenas que ocurran, recuerdos que angustian…

Recuerdo caminar hacia el colegio gimiendo sin lágrimas, recuerdo llorar por peleas, recuerdo lagrimear por una derrota deportiva, recuerdo…

Recuerdo llorar de desamor infantil, recuerdo gritar en silencio contra la almohada, recuerdo no saber si nadaba o llovía por una indiferencia ajena que quería íntima…

Recuerdo llorar por ser ignarado, recuerdo angustia tras una incompresión, recuerdo lamentar una tristeza incomprensible…

Y ahora, recuerdo llorar de rodillas por estar sólo en mi mundo, por no ser querido, por no ser correspondido y por ser correspondido…

Recuerdo ser feliz y llorar.

Publicado en  on Noviembre 20, 2009 at 4:14 pm Comentarios (1)

A la querida rutina

Pues lo dicho, vuelta a la rutina diaria. Madrugar, atasco, oficina, tareas domésticas, cenar, dormir y vuelta a empezar. Y aunque todavía estoy en mi segundo día, creo que ya puedo decir que me lo estoy tomando muy bien. La convicción de que, para tener unas vacaciones como las que he disfrutado, hay que venir al trabajo se ha apoderado de mi.

Y para más alegría, ayer nació mi segunda sobrina. Días de contrastes, donde la normalidad positiva se cruza con rutinas negativas.

Nunca entendí muy bien esa vieja expresión de “volver con las pilas cargadas”, pero este año le he pillado el significado. Vengo dispuesto a todo, y sobre todo a seguir disfrutando de mi vida todo lo que pueda.

En breve os contaré en detalle (sin pasarse) cómo nos fue por Egipto, pero ya os anticipo que es un viaje difícilmente mejorable.

PD: También vengo con fuerzas para el blog, por lo que espero que sigáis por aquí y me publicitéis un poquito.

Publicado en  on Septiembre 22, 2009 at 10:40 am Comentarios (3)

Papyre

Los que me conocéis un poquito sabéis que a mi esto de la tecnología no me interesa demasiado. Nunca estoy a la última, ni de consolas, ni de móviles ni de nada. Pero sí sabéis  que me gusta muchísimo leer (la sección de Literatura de este blog lo demuestra). No hay nada mejor que un buen libro para antes de dormir. No gasto muchísimo dinero en esto, ya que soy de los que sólo compran en formato de bolsillo, pero 2 al mes es casi inevitable.

Hace unos días, un compañero me enseñó el Papyre, del que había oído hablar en televisión alguna vez. Esto es un libro electrónico, que permite la lectura cómoda de gran formato de ficheros. Me enamoré (tecnológicamente hablando). Pregunté en una tienda y me dijeron que estaba agotado en todo Madrid. Mi gozo en un pozo. Pero era falso: ayer me lo compré. Y estoy feliz con mi librito electrónico.

Defiendo el formato tradicional, y lo de pasar páginas tiene su encanto, pero parece que con este aparatito no lo pierde demasiado. En cuanto me termine la novela con la que estoy ahora, elegiré una de los más de 500 textos que te regalan con la tarjeta de memoria que incluye el invento.

Ya os contaré la experiencia. Si os pica la curiosidad, satisfacerla cuesta 299 eurazos.

Publicado en  on Agosto 13, 2009 at 3:34 pm Comentarios (5)

Por momentos

Me deprimo muy frecuentemente, quizá con demasiada asiduidad. Y ya no hablo de la sensación desazonadora que me llena después de comer cada día. Eso sé por qué es: porque me queda toda una tarde de trabajo aburrido y sin objetivos claros. Hablo de esa sensación que me embarga día tras día en largos períodos. No tengo claro por qué es, la verdad.

Sí que encuentro causas que pueden contribuir a ello: una familia desagradecida, algunas amistades demasiado volátiles, un trabajo que no me satisface, un humor agrio intrínseco,…

Y entro en esa rutina de depresión, y los nuevos proyectos me dan pereza. ¿O me entra la pereza por los nuevos proyectos? Círculo vicioso que, al fin y al cabo, me entristece.

Quiero correr, pero no puedo hacerlo con asiduidad porque me duele la pierna, y creo que me duele la pierna porque no corro con frecuencia.

Quiero escribir en el blog, pero no encuentro el momento. O no encuentro el momento para escribir algo interesante.

Y así, unas cuantas cosas más…

Puff! Qué desazón. Tengo que levantar el ánimo y seguir consiguiendo todo lo que me propongo. Porque todo lo que me propongo me gusta.

Lo único positivo siempre, sin altibajos, eres tú.

Publicado en  on Agosto 3, 2009 at 3:38 pm Comentarios (1)

Coche nuevo

Pues sí, me he comprado un coche. Hace más de tres años, cuando me saqué el carnet, nunca pensé que me fuera a interesar este mundillo del motor, pero oye, trabajar para la empresa que trabajo hace su efecto.

Para el 2007 me compré mi primer coche, un Skoda Fabia modestito. Llegué a decir cosas como “este coche me durará 10 años” o “si a mi esto de conducir…”. Pero he de reconocerlo, me gusta conducir, y nunca me importa ser yo el que se queda sin beber o sin dormir en el asiento trasero. Todo, eso sí, con toda la prudencia posible y respetando casi siempre las normas de circulación.

Pues mira tú por donde que me canso de mi coche, me asquea un poco cogerlo y pienso en comprarme uno nuevo. Y sale el nuevo Megane de Renault. El modelo me convence y mucho. Y sin esperarlo llega una oferta (ofertón) para empleados y colaboradores de mi empresa en la compra de vehículos en stock BMW. Me informo, pasan un par de semanas y ahora mismo tengo uno de estos coches alemanes en la plaza de parking de mi casa. Y me gusta muchísimo.

Cierto es que sentí cierta nostalgia cuando vi que se lo llevaban (Peter, cuídalo). Son muchos viajes con mi cochecito: sur de Francia, País Vasco, Algeciras, Huesca, Santa Pola,… Dicen que el primer coche no se olvida, y creo que a mi cafetera nunca la olvidaré (snif).

¡Y ahora me da vergüenza tener un BMW! Sí, por aquello de que no me gusta presumir y porque no soy de los que siempre quieren lo mejor. Pero oye, era una oportunidad única y que, al final, estando todo el día rodeado de coches te contagias un poco.

A los que lo habéis visto: ¿os gusta? A mi mucho.

Un pero a todo esto: mi novia, la que más tiempo se tira en el asiento del copiloto, todavía no lo ha visto por culpa de su puto trabajo. Estoy triste, y por eso es sábado por la tarde y estoy metido en casa.

Publicado en  on Julio 18, 2009 at 7:08 pm Comentarios (1)

Confesiones de un físico infiltrado

Como muchos de vosotros sabéis, soy Licenciado en Física. Pese a ello, trabajo de informático. Esto es muy habitual en este mundillo. Parece ser que nos consideran válidos para este tipo de trabajo, pese al enfado coherente de los ingenieros de la especialidad. Cuando empecé aquí, como es normal, no tenía ni idea de esto. Durante la carrera, no aprendí nada relevante en cuanto al mundo de la informática se refiere, y aquí me ví acorralado entre IP’s, protocolos de seguridad, correo electrónico, bases de datos y paginas web. Tuve que aprender a base de golpes. Lo malo es que sé de muchas cosas pero de ninguna mucho, lo cual capa mi futuro laboral en este campo. No me preocupa mucho: no me gusta demasiado esto y me gustaría, algún día, dedicarme a algo relacionado con mis estudios, que para algo me lo curré como nadie.

A lo que voy en este post es a contaros por encima mi experiencia con los prepotentemente llamados usuarios.

Sabemos que en este mundo hay de todo, pero me he encontrado con algunos que son dignos de museo de la evolución de la raza humana.

Los hay que llaman nerviosos, quizá debido a que nunca han llamado, quizá porque les impone llamar a la central de la compañía en España, quizá porque no tienen ni idea y les da miedo encontrarse con un listillo.

Los hay desagradables, que exigen una solución inmediata que no tendrán con esa actitud.

Los hay que se creen que lo saben todo y no saben casi nada.

Los hay que lo primero que te dicen es “yo no sé de informática, eh!?”.

Los hay humildes, y llaman para pedir ayuda con amabilidad y consciencia.

Los hay tontos, que piensan que soy el enemigo (estos lo llevan claro).

Los hay graciosos, que tienen la intención de ser mis amigos para que les ayude cuando a ellos les dé la gana.

Los hay (y muchos) mentirosos, que intentan engañarte. Lo que ellos no saben es que, desde mi sitio estático, me entero de muchas cosas.

Los hay prepotentes al más puro estilo “yo trabajo en una gran empresa”.

Los hay que creen que su trabajo es lo primero y el de los demás es mierda.

Los hay que dicen “Interné explote” o “correo electrógeno”.

Los hay que no entiendo lo que dicen.

Los hay que creen que me van a impresionar con palabrería corporativa barata.

Los hay pesados, que llaman para nada y para todo.

Los hay muy agradecidos con mi labor.

Los hay…

Los hay que ya son amigos y lo serán por mucho tiempo. Supongo que serán estos lo mejor que me llevaré cuando me marche de aquí.

Publicado en  on Abril 22, 2009 at 12:27 pm Comentarios (5)

Ciática

Pues sí, ya estoy de vuelta. Algunos ni os habréis enterado, pero no he estado de vacaciones, sino de baja médica por una cosa que han llamado lumbociática. He aprovechado para leer un poquito y ver algunas películas que iré comentando. A la vez, he gestado algún odio nuevo que encajará bien conmigo y con mi blog.

Gracias a todos los que os habéis interesado por mi estos días y a los que habéis seguido entrando en el blog pese a no actualizarlo.

Publicado en  on Abril 13, 2009 at 11:45 am Comentarios (2)

10 de marzo de 2009

De vuelta al trabajo, pero algo ha cambiado. Me he levantado un poco antes en previsión de que me costaría encontrar la cuchilla y la espuma de afeitar, la camisa que me pondría hoy, los zapatos, las llaves,… Y así ha sido.

Han sido muchos años viviendo en la misma casa, sabiendo que todo estaría siempre en el mismo sitio, con la tranquilidad de que, si me faltaba algo, sólo tendría que decirlo para que al día siguiente mi madre, con la magia característica de su casta, lo solucionara con una precisión y eficacia infinitas.

Acabo de hablar con ella y me ha dicho que me echa de menos…

Han sido muchos años, quizá demasiados, conviviendo con mis padres en su amable morada, asumiendo con todas las condiciones el yugo paternal. Prefiero no acordarme de lo malo y quedarme con las magníficas vivencias de esa casa.

No obstante, los momentos positivos no serán tan importantes como para sentir cierta morriña o desapego con mi nueva morada. La ilusión, en este caso, prima.

Han sido unos días difíciles, pero parece que ya está casi todo comprado, trasladado y colocado. Todo esto ha traído como consecuencia un odio incipiente hacia IKEA, Leroy Merlin y similares.

Estoy seguro de que la convivencia con mi novia no será fácil (supongo que ninguna convivencia lo es), pero estamos preparados para hacer un esfuerzo por asumir las filias y fobias de cada uno. Todo ha cambiado, y cambiará mucho más.

A eso de las 18:00, cuando salga de la oficina, no me dirigiré hacia Moratalaz, sino hacia mi querido cuchitril, donde me espera recoger la ropa tendida anoche y hacerme la cena. Se acabaron las comodidades, ¡POR FIN! 

Publicado en  on Marzo 16, 2009 at 1:59 pm Comentarios (10)

Os abandono unos días

Después de 3 semanas pendiente de lo mismo, parece que mañana será el día: me independizo. Por ello, no tendré oportunidad de actualizar el blog hasta la semana que viene.

Ya os contaré cómo ha ido todo y las primeras sensaciones. Lo que seguro que va a pasar es que todo va a cambiar…

Publicado en  on Marzo 9, 2009 at 1:59 pm Comentarios (5)

J.J.

- Pero J.J., ¿por qué te comportas así?

- Déjame.

- ¿No entiendes que los demás sufrimos con lo que haces?

- Que me dejes tranquilo.

- ¿No entiendes que así no vas a ninguna parte?

- Joder.

- ¡Piensa en nosotros alguna vez!

- Me cago en Dios, ¡déjame!

- ¡No me da la gana!

- Algún día te arrepentirás.

- No entiendes nada.

- ¡Como sigas te pego una hostia!

- ¡Qué valiente!

- O te callas o te arrepentirás.

- Vete a la mierda. 

- ¡¿Qué has dicho?!

- Nada.

FIN.

Publicado en  on Marzo 6, 2009 at 5:19 pm Comentarios (3)