Recuerdo llover

Recuerdos llenos de lágrimas y desesperación, recuerdos que no desaparecen por muchas cosas buenas que ocurran, recuerdos que angustian…

Recuerdo caminar hacia el colegio gimiendo sin lágrimas, recuerdo llorar por peleas, recuerdo lagrimear por una derrota deportiva, recuerdo…

Recuerdo llorar de desamor infantil, recuerdo gritar en silencio contra la almohada, recuerdo no saber si nadaba o llovía por una indiferencia ajena que quería íntima…

Recuerdo llorar por ser ignarado, recuerdo angustia tras una incompresión, recuerdo lamentar una tristeza incomprensible…

Y ahora, recuerdo llorar de rodillas por estar sólo en mi mundo, por no ser querido, por no ser correspondido y por ser correspondido…

Recuerdo ser feliz y llorar.

Publicado en  on Noviembre 20, 2009 at 4:14 pm Comentarios (1)

El museo de la inocencia

Por mi último cumpleaños mi novia me regaló el último del grandísimo Orhan Pamuk. Esta vez ha conseguido escribir el AMOR.

Contado en primera persona, el potagonista, Kemal, nos cuenta la historia de diferentes objetos que ha ido recogiendo durante años, todos ellos relacionados con Fusün, su amada, para montar su museo. Paseamos por la historia a la vez que paseamos por la exposición de colillas de tabaco, pendientes, vasos, sábanas,… que evocan alguna parte de la desgarradora historia. Y por el mismo precio nos paseamos por los últimos 25 años del siglo pasado en la ciudad de Estambul, por sus gentes y costumbres.

En las novelas anteriores de este autor, los temas eran diversos y complejos, dándoles Pamuk un aire de unión que hacían comprensible y completa la historia. Esta vez el tema era único, mirado siempre con el mismo prisma, pero sin sobrar una sola línea.

El final de la novela, en cuanto a estilo y desenlace de la propia trama, es sorprendente y magistral.

Un 9 de nota porque sigue siendo, ahora mismo, mi escritor favorito.

Publicado en  on at 9:42 am Dejar un comentario

La muerte de Ivan Ilich

Debo reconocer que ha sido para mi todo un descubrimiento la literatura rusa (en general) de hace más de un siglo. Y esta vez he elegido uno de León Tolstoi. Quería leer algo cortito antes de adentrarme en Guerra y Paz o Anna Karénina. Y ha sido muy satisfactorio.

Ya me avisó un amigo que el libro remueve conciencias. Corto pero intenso. La historia cuenta en primera persona el acercamiento a la muerte de un funcionario ruso tras un mal golpe en el costado. El protagonista pasa del desconcierto e indiferencia al principio a la desesperación más absoluta, llegando finalmente al alivio tras finalizar la muerte su tarea con él.

Por el simple hecho de que la agonía de Ivan Ilich se contagia al lector, ya merece una gran nota. Pero no sólo es eso. Acompañar la frescura literaria de complejos conceptos no debe ser nada fácil, y menos hacerlo bien. Tolstoi ya me ha ganado. Un 8.5 de nota.

Publicado en  on Octubre 22, 2009 at 9:48 am Dejar un comentario

David Copperfield

Lo confieso: no tengo tiempo ni tampoco muchas ideas para escribir últimamente en el blog. Y me da rabia, porque es como si hubiera dejado un poco de lado a un hijo. Pero venga, parece que tengo un rato ahora, así que voy a aprovechar para comentar por encima David Copperfield, la novela de Charles Dickens.

El tocho va de la historia de un niño llamado David Copperfield, desde su más tierna infancia hasta la madurez más madura. En medio, el protagonista sufre indecibles desgracias y numerosos acontecimientos al más puro estilo telenovela venezolana actual. Los personajes que le acompañan son, todos ellos, exagerados y algo irritantes. Pese a estos defectos (y alguno más), se huele cierto tufo de obra maestra. La tensión argumental, las oraciones complejas y entendibles, las enumeraciones barrocas y el trabajo fino hecho con la identidad de los personajes merecen gran respeto.

Tuve las vacaciones durante mi lectura, por lo que en ningún momento he conseguido estar enganchado totalmente a la historia. Pero hay que saber apreciar lo bueno y esta novela se merece, al menos, un 7 de nota.

Publicado en  on Octubre 21, 2009 at 9:09 am Dejar un comentario

El enfermo imaginario

Otro clásico más que me faltaba y que tenía ganas de disfrutar. A todo el mundo le suena la obra, pero poca gente ha leído esta comedia de Molière.

Fue escrita en el siglo XVII, y por tanto tiene todos los ingredientes típicos de la época: el amor cortés, los matrimonios concertados, las celestinas,… Pero a todo esto se le añaden un par de matices no tan comunes: el sentido del humor y un personaje protagonista muy especial: Argan, el enfermo imaginario. Este personaje es un señor tremendamente hipocondríaco que es el centro de atención de la obra. Pese a que el tema central podría haber sido un simple romance frustrado, Argan condiciona todo el desarrollo de la obra.

Creo que merecería la pena ver la comedia en el escenario, todo se andará. Un 8 de nota.

Publicado en  on Agosto 17, 2009 at 3:29 pm Dejar un comentario

El tritón y Sobre el daño que hace el tabaco

Venga, un dos en uno.

Mi primera experiencia leyendo en Papyre ha sido excelente. A las dos hojas me he olvidado de que estaba ante tinta electrónica. Incluso me tentaba la idea de pasar la página manualmente. El paso de hoja tiene una respuesta adecuada y no noté que se me cansara la vista. De momento, casi perfecto. Sólo hecho de menos que, en los libros que venían de regalo con la tarjeta, no he visto ningún tipo de información acerca de, por ejemplo, el año en que fue escrita la obra, dato fundamental. Pero bueno, siempre nos quedará internet para esas cosas.

He querido empezar con dos relatitos cortos, y qué mejor que elegir a Dostoiewski y a Chejov.

El tritón es una graciosa historieta acerca del avistamiento de un ser extraño en un lago de San Petersburgo. Es una divertida crítica de lo que hoy entendemos por leyenda urbana. Me quedo con un 6 de nota por culpa de la brevedad del relato.

Sobre el daño que hace el tabaco es también bastante jocoso. Es un monólogo de un tipo que se queja del despotismo de su esposa. Muy original. Un 7 de nota. Le daría más si tuviera, al menos, 40 páginas.

Me acabo de bajar más de 1000 libros de Internet para darle de comer a mi nueva criatura. Tengo los ojos desorbitados.

Publicado en  on Agosto 14, 2009 at 5:12 pm Comentarios (1)

Asfixia

De nuevo el amigo tarado Chuck Palahniuk me vuelve a sorprender. Este tío está loco.

La novela va de un tipo repugnante y odioso, que entre sus múltiples facetas está la de ser un adicto al sexo y la de fingir que se ahoga en restaurantes para conseguir misericordia y, consecuentemente, dinerito fresco para pagarle la asistencia médica a su madre, otra loca sin remedio.

Alrededor del personaje giran otros enfermos sexuales y tarados que me han hecho pasar un buen rato. Un ritmo vertiginoso y una expresión muy coloquial te atrapan sin remedio. A la vez, las conclusiones y reflexiones enfermizas del protagonista te llevan a moralejas aplicables a un mundo más “normal”.

No os desvelo nada más de la historia, que merece la pena. Un 8 de nota.

Publicado en  on at 1:05 pm Dejar un comentario

Dejemos hablar al viento

Hacía tiempo que no publicaba una de estas pequeñas críticas literarias. La razón es que el último libro leído ha sido espesito.

Si me encontrara con Onetti, el famoso escritor uruguayo, y si estuviera vivo (condición indispensable para encontrármelo), después de pegarle una bofetada le pediría explicaciones sobre esta conocida novela. No se puede escribir borracho, creo yo.

Muy complejo, demasiado, hasta el punto de que es de muy difícil lectura. No digo más, prefiero que, si alguno lo ha leído, me diga de qué va.

Un 4 de nota y soy generoso. Seguro que, al menos, se esforzó.

Publicado en  on Agosto 8, 2009 at 3:19 pm Comentarios (1)

Las bicicletas son para el verano

Venga, voy a escribir un poco en el blog que esta semana lo he tenido un poco abandonado.

Hace unos días me terminé esta obra teatral de Fernando Fernán-Gómez. Me lo compré porque nunca había leído nada de este hombre, y alguna vez he oído que fue mejor escritor que actor, y ya es decir.

La obra va de una familia que ve sus quehaceres diarios truncados por culpa de la guerra civil española allá por el año 1936. La representación transcurre en Madrid, y casi siempre en interiores. Esto último resalta la importancia que tuvo la guerra en la cotidianidad diaria: la alimentación cambia, la cantidad de dinero, el trabajo, las labores diarias,… todo lo trunca la guerra. Por culpa de las informaciones confusas, se vive en un péndulo continuo de pesimismo y positivismo. Y lo que es más importante, las prioridades cambian. La utilidad de la compra de una simple bicicleta ahora es diferente.

Fernán-Gómez, inspirándose en la experiencia personal, nos presenta al Madrid de la época desde dentro, sin mirar hacia los combates o los muertos, todo ello sin perder ese sentido del humor que, al parecer, le acompañó toda la vida.

Un 8 de nota, a ver si levantamos un poco el género teatral.

Publicado en  on Julio 18, 2009 at 6:53 pm Dejar un comentario

La soledad de los números primos

A algunos os sonará el título, ya que esta novela ya puede ser considerada un best-seller por culpa de los números en ventas y por la cantidad de idiomas a los que se está traduciendo la obra. A todo ello contribuye que el escritor sólo tiene 26 años. Qué envidia poder escribir así de bien con esa edad.

El título del libro es una metáfora de aquellas relaciones de gente especial que nunca estarán unidos, como los números primos. Así, una chica con serios trastornos alimenticios y un chaval bastante desequilibrado por algún trauma infantil (no os digo más) se conocen, se alejan, se acercan, se quieren, se aprecian, pero…

Gran ritmo argumentativo facilitado por un léxico sencillo y próximo. Sobre todo destaco la gran descripción que hace el autor de ciertos gestos cotidianos que pueden definir un sentimiento. Quizá los personajes son poco comunes, pero estoy seguro de que, con la edad, Paolo Giordano mejorará este aspecto.

Un 7.5 de nota.

Publicado en  on Julio 9, 2009 at 3:08 pm Comentarios (1)