Siempre me pareció muy gracioso que los funcionarios llamaran a sus días libres por asuntos propios días moscosos, ya sabéis, por aquello de que la palabra moscoso se parece a mocoso (una simpleza más de las mías). Nunca me preocupé de averiguar por qué se llamaban así, hasta que el otro día me topé con la respuesta, que estoy seguro que muchos ya conocéis. Y es que finalizando el año 1983 se firmó una instrucción que hablaba sobre estos días libres a los que los funcionarios tendrían derecho para tratar asuntos propios. Dicha instrucción la firmó el que era por entonces Ministro de la Presidencia, Javier Moscoso del Prado y Muñoz.
Pues si no lo sabíais, ya lo sabéis.
coño, q bueno