No acostumbro a escribir sobre este tipo de cosas, más propias de fanáticos de artistas que de mi. Nunca he sido especialmente seguidor de Antonio Vega, pero siempre he creído que estábamos ante un genio de la música. Tengo un amigo que, desde hace años, le ha seguido con pasión. Por él y por el artista, fallecido hoy, quiero escribir una de sus letras.
Donde nos llevó la imaginación
donde con los ojos cerrados
se divisan infinitos campos.
Donde se creó la primera luz
germinó la semilla del cielo azul
volveré a ese lugar donde nací.
De sol, espiga y deseo
son sus manos en mi pelo.
De nieve, huracán y abismos
el sitio de mi recreo.
Viento que en su murmullo parece hablar
mueve el mundo y con gracia le ves bailar
y con él el escenario de mi hogar.
Mar bandeja de plata, mar infernal
es un temperamento natural
poco o nada cuesta ser uno más.
De sol, espiga y deseo
son sus manos en mi pelo.
De nieve, huracán y abismos
el sitio de mi recreo.
Silencio, brisa y cordura
dan aliento a mi locura.
Hay nieve, hay fuego, hay deseos
allí donde me recreo.
Me permito la licencia de escribir un mensaje que me acaba de llegar:
“Se declara el estado de luto mundial de manera indefinida. Ojalá se encuentre con Marga en el sitio de su recreo“