Datos inútiles XXVIII

Mucho se habla de la fórmula secreta de la Coca-Cola y de sus posibles efectos beneficiosos o perjudiciales para nuestra salud, pero pocos se han planteado cuál es el orígen del nombre. Como bien se puede intuir, el nombre procede de que dos de sus componentes originales son las hojas de coca, con su correspondiente cocaína en las primeras mezclas, y la nuez de cola, consumida desde hace siglos en África por su fuerte contenido en cafeína. En sus comienzos, la composición se basaba en vino francés, pero con la llegada de la ley seca hubo que convertirla en bebida no alcohólica.

Publicado en on Marzo 31, 2009 at 10:43 am Dejar un comentario

13 son 13, y no 12+1

Ángel Nieto, la leyenda del mundo de motociclismo con 13 títulos mundiales ha dicho:

Me he informado y el Príncipe de Asturias no lo dan a título póstumo

Está claro que el señor Nieto (al que, por cierto vi sacarse un pañuelo de papel de la entrepierna en televisión; nunca encontré el video en youtube) está resentido. Sin entrar a valorar si se lo merece o no, creo que este tipo de premios se reciben y punto, no se reclaman. Lo que le duele a este señor es que lo hayan recibido personas como Nadal, El Guerrouj o Fernando Alonso durante su carrera deportiva, y no retirados como él. Ajo y agua señor. Además, ya que es un premio internacional, está por delante Giacomo Agostini con 15 títulos mundiales. ¿No será que le jode que Sito Pons, con dos títulos en el campeonato del mundo de motociclismo, tenga el Prícipe de Asturias y él no?

Publicado en on Marzo 30, 2009 at 3:27 pm Comentarios (1)

El triste

Y venga más odios. Esta vez mi atención se centrará en ese cantante que no vale ni para tocar en un semáforo: Alex Ubago. Este artista vitoriano de música melosa, triste, romanticona y simple es despreciado (o debería serlo) por todo aquel al que le guste la buena música. Todos sus temas y videos musicales me inspiran pena (de la mala). A esto se le añade alguna cosilla que me han contado sobre él que me han hecho prejuzgarlo como un capullo. Espero que sus discos sólo sean escuchados por su familia y que deje de atormentarnos con sus historias.

(Creo que me he pasado, pero ya lo he escrito y no pienso borrarlo).

Publicado en on at 1:33 pm Comentarios (3)

Fargo

Otra peli más vista en casita tranquilamente. Esta cinta de 1996 de los hermanos Coen y que ganó algún Oscar es muy del estilo a No es país para viejos, pero menos violenta y con nieve en el paisaje.

La historia va de un hombre que, para conseguir dinero, contrata a dos matones para que secuestren a su mujer y así conseguir parte de la recompensa que pagará su millonario suegro. Como era de prever, la cosa se complica. Una policía de la ciudad de Fargo resuelve el caso con una asombrosa facilidad. La protagonista es entrañable, ya que se lo toma todo con mucha calma y normalidad pese a que el caso es un tanto escrabroso.

Los actores están muy bien elegidos, sobre todo los matones y la protagonista. Creo que los directores intentaron reflejar esa vida oscura que se esconde en esas ciudades de medio pelo americanas.

Le doy un 7.5 de nota, aunque me pareció demasiado lenta en algunas fases.

Publicado en on at 1:22 pm Comentarios (1)

Los tamborcitos

Y aquí va uno de mis odios más conocidos, casi histórico, cuyo origen creo que se encuentra en mis años universitarios. No creo que se entienda muy bien lo que voy a explicar a continuación, pero tampoco es que me importe.

Odio a la gente guay, y me voy a centrar esta vez en los personajes que se reúnen para tocar el tambor (lo que ellos llaman djembé o yembé porque es más guay), hacer malabares, se manifiestan por el bien de su libertinaje, tocan la guitarra porque se saben los acordes de Nothing else matters de Metallica, juegan al jaqui y organizar asociaciones juveniles. No quiero englobar todas estas acciones en un mismo estereotipo humano, pero la gran mayoría de los guays realizar muchas de ellas.

Es muy característico de esta especie sentarse en cualquier sitio con los pies encima del asiento y sin zapatos, que les gusten grupos como Ojos de Brujo o Chambao, que se saluden con abrazos, que lleven el pelo sucio, que se hagan tatuajes con el mapa de África o la hoja de marihuana, que aprovechen cualquier reunión estudiantil para promulgar su buen rollo (déjame en paz tío, yo me aseo), que lleven el pañuelo palestino sin saber qué significa, que presuman de pelotazos de goma policiales,… Podría seguir años con el listado de características, pero no lo haré porque seguro que ya he dicho algo ofensivo para alguno de mis lectores.

Será la última vez que aclare en esta sección que no generalizo, sólo me gusta sacar las cosas de quicio.

Publicado en on Marzo 26, 2009 at 1:19 pm Comentarios (11)

El hombre al que le susurraban las bombas

Hoy he podido leer en la prensa que Japón ha podido confirmar lo que Tsutomu Yamaguchi llevaba diciendo años. Este entrañable anciano de 93 años estuvo tanto en Hiroshima como en Nagasaki cuando los americanos lanzaron sus preciosas bombas atómicas, sobreviviendo a ambas y sólo teniendo una pequeña secuela auditiva. Al parecer, el japonés, natural de Nagasaki, viajó por negocios a Hiroshima el 6 de agosto de 1945. Tras permanecer allí un par de días hasta que se calmaran las cosas volvió a su ciudad natal y el 9 de agosto le sorprendió de nuevo la sorpresita caída del cielo. Como para viajar en período de guerra con este tío. 

Publicado en on at 12:37 pm Dejar un comentario

Qué gran verdad

Phil Connors, el personaje que interpreta Bill Murray en Atrapado en el tiempo (conocida también como El día de la marmota), en un momento dado de la película y a propósito de los gustos de la multitud dice:

La gente es imbécil

Sin palabras.

Publicado en on Marzo 25, 2009 at 12:05 pm Dejar un comentario

Decepciones

Fuiste tú el que me humillaste, el que te reíste de mi, el que aprovechó cualquier oportunidad para ridiculizarme, para minimizarme; fuiste tú el que me dejó de lado cuando encontrabas mejores oportunidades para tu compañía, el que siempre pensó que era mejor que yo, el que no tenía en cuenta mis opiniones o no paraba de ponerles objeciones; fuiste tú el que a solas me trataba bien y el que se crecía con público contra mis formas mentales, el que aprovechaba cualquier despiste de mi educación para inculparme de generalidades, el que me hacía sufrir con sus problemas para olvidarse de los míos.

Fui yo el que no cejaba en el empeño de agradarte, el que intentaba disfrutar con tu compañía aunque fuera forzando el buen humor, el que sonreía ante situaciones incómodas generadas de la nada, el que apaciguaba las aguas cuando bajaban revueltas; fui yo, y siempre yo, el que era feliz a tu lado sin más condiciones, el que no exigía nada a cambio de pobreza psicológica, el que lloraba en otros hombros por tu ingratitud.

Ahora es mi oportunidad, todo lo anterior son restos que nadie revolverá en nuestros vertederos interiores. Ahora soy importante. Ahora.

Anti-dedicado a todos aquellos que no saben ver la viga en su propio ojo. 

Aclaración voluble: con estos textos que, de vez en cuando, aparecen en este blog en cursiva, sólo pretendo explorar mis limitadísimas facultades literarias, me apetece ponerme a prueba, sin pretenciosidad.

Publicado en on Marzo 24, 2009 at 5:42 pm Comentarios (4)

Datos inútiles XXVII

Gracias a uno de los comentaristas habituales de este blog, me he enterado qué significa la palabra Google, esa gran empresa con el buscador de Internet más utilizado del mundo. Pues bien, los creadores pusieron ese nombre a su empresa por similitud con la palabra Googol, utilizada en matemáticas para designar un 1 seguido de 100 ceros. Así, el espíritu del nombre refleja el intento de la empresa por ordenar la inmensa cantidad de información alojada en Internet.

Estoy seguro de que este dato inútil os habrá gustado. Si es así (y si no también) a ver si colaboráis un poco en comentarios, que parece que soy el único tarado con inquietudes nimias.

Publicado en on at 1:34 pm Comentarios (2)

Muerte de un viajante

Por poco más de 6 euros me compré una gran obra de teatro. Y es que el libro del dramaturgo Arthur Miller me ha impactado. Me sonaba el título porque seguro que se ha representado en algún teatro de mi ciudad y porque, al parecer, existe la película.

La obra va de un hombre casado y con dos hijos que lleva toda la vida trabajando duro para sacar adelante a su familia y para que sus hijos tengan una vida idílica. Casi nunca las cosas son como deseamos que sean (sobre todo si las espectativas son tan altas), y el protagonista se frustra.

La historia transcurre en dos días, pero los oportunos flashbacks la completan totalmente. En un mismo acto, los personajes cambian de edad para narrar un evento anterior que aclara la situación actual. Todo esto está explicado para que se haga sobre las tablas de manera muy clara, con cambios de luz muy oportunos y coherentes.

Los diálogos, como corresponde al teatro, son claros y muy fluidos, con una ausencia total de razonamientos farragosos. Con un par de palabras se explican muy bien los sentimientos e inquietudes de cada uno de los protagonistas.

Os sorprenderá un poco, pero le doy un 9 de nota. Me ha gustado mucho.

Publicado en on at 10:41 am Dejar un comentario