Al ir hace un momento al baño en casa de un amigo y tirar de la cadena, me he acordado de que la cisterna de mi casa anda algo mal desde hace unas semanas. Mi pregunta inquietante al respecto es: ¿Por qué es tan pequeña la vida útil de estos mecanismos? ¿Acaso es una especie de complot anti-cisterna del creador de las escobillas? Ahí lo dejo.
La Espe
Os pongo en situación. Atentado múltiple en Bombay perpretado por un grupo de islamistas, parece ser. Allí se encuentran un grupo de políticos españoles (no sé qué coño hacían allí ni me importa), entre ellos la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, superespe. Parece ser que el hotel en el que se alojaba la señora fue atacado por los terroristas.
Afortunadamente ha vivido para contarlo, y nada más aterrizar no ha faltado la correspondiente rueda de prensa para hacerla protagonista principal de la catástrofe. Ha dicho:
“Crucé descalza charcos de sangre“
No sé si es afán de protagonismo, egocentrismo puro y duro o simplemente estupidez. De todas formas, prefiero pensar que lo ha hecho con la intención de explicarnos a los que no estuvimos allí lo que ha pasado, que no ha sido moco de pavo.
Y después…nada
Golpes a la almohada, mordiscos en la sábana, reflexiones de enmienda. Rabia. Mierda. Todos somos mierda.
Buenas caras, amabilidad, amistad, familiaridad. Todo mierda. No vale de nada, porque lo importante es la propia mierda de cada uno.
Pobreza, rencor, odio. De eso estamos hechos, de auténtica bazofia.
Los buenos propósitos pasan a formar parte de tus propias entrañas, y conviene defecarlos, porque pueden crear infecciones de identidad.
Y después… Después queda la nada. Nada, sólo mierda.
Dedicado a todos los que no saben ni quiénes son ellos mismos.
Aquí no entras
En los últimos días, he escuchado algo sobre los porteros de discoteca a propósito de que un chico fue apaleado hasta la muerte en Madrid. No me he enterado muy bien por qué sucedió, pero tengo al respecto varias ideas claras:
1.- Muchos porteros de pubs o discotecas son auténticos animales sin cerebro.
2.- La gente va muy borracha por la noche.
3.- No puede ser que se tomen medidas cuando las desgracias ya han ocurrido. Prevenir antes de curar.
4.- Si en algún local no me dejan entrar por llevar zapatillas, el pelo demasiado corto o por mis pendientes, soy yo el que no quiere entrar a ese sitio. Ahí se acaba la discusión con el armario vestido de negro.
5.- Todos tenemos claro que no se puede contratar a garrulos para estos trabajos, pero debemos entender que el dueño del local debe controlar la seguridad y bienestar de su pub o discoteca de alguna manera. Si el dueño recibe en su local garrulos como clientes, tendrá que anularlos con megagarrulos. Soluciones rápidas y eficaces, visión de negocio al fin y al cabo. Sin embargo, no sabemos si en este caso es peor el remedio o la enfermedad.
Que los responsables se pongan a pensar en ello, pero antes de que vuelva a ocurrir algo que lamentemos.
El curioso incidente del perro a medianoche
Hace unos días sentí curiosidad por el caso de uno de mis alumnos de altas capacidades. Me comentaron que sufría del síndrome de Arperger, uno de los niveles más bajos de autismo. Una compañera me comentó que tenía un libro del que me sonaba el título y que me lo dejaría. Al sábado siguiente me lo dio y me dijo que era un regalo. Pocas cosas me gustan tanto como que me regalen libros.
Esta novela de Mark Haddon narra la historia, escrita en primera persona, de un niño que decide investigar el asesinato del perro de la vecina. Las inquietudes del chico se ven mezcladas con sus vivencias personales, todo ello influido por numerosas peculiaridades de su carácter. Creo que lo de menos ha sido saber cómo terminaba la historia. Lo más sorprendente ha sido conocer las peculiaridades de este tipo de enfermos: ¿superdotado o retrasado? Sí, sé que es un análisis demasiado simple, pero llegas a pensar en que el protagonista de la novela puede ser cualquier cosa entre superdotado y todo lo contrario. El protagonista pasa de calcular potencias de 2 de cabeza a comportarse como un bebé chillando y pataleando.
Parece ser que el escritor sabe de qué habla, por lo que considero que he aprendido mucho con este libro.
Alguna cosa negativa debo decir: me ha cansado un poco que, ya que está escrito en primera persona, la expresión debe adaptarse a la de un adolescente que escribe por primera vez una novela. Demasiadas oraciones copulativas y disyuntivas. Pero bueno, le otorgo cierto mérito a que parece escrito por un crío.
Nota final: 6.5
La oreja de ETA
Esta leyenda urbana me hace mucha gracia: dicen que el grupo donostiarra La Oreja de Van Gogh pagan el impuesto revolucionario de ETA con parte de sus ganancias obtenidas con los discos vendidos. Ante este rumor, en algunos foros se pide a los posibles consumidores de pop fácil que no compren discos de este grupillo porque parte del dinero pagado irá a parar a la financiación de atentados de la banda terrorista.
Si esto es cierto, Fito y Fitipaldis vendieron su alma a Txeroki hace tiempo.
Francisco Franco
Ya hace días que pensaba comentar algo de Franco y he esperado hasta hoy para hacerlo. Por si alguno no se ha dado cuenta, hoy es 20 de noviembre, por lo que hace 33 años que murió el personaje que titula este post.
Cuando pensé en escribir sobre esto, pensé en que comentaría, simplemente, que, afortunadamente, sólo se celebra la muerte de Franco, tanto por sus seguidores como por sus detractores, y eso es de destacar. Pero, tras ver en televisión el domingo pasado al presentador graciosillo de turno haciendo una visita al Valle de los Caídos, he querido hacer una reflexión más.
El presentador en cuestión fue al sitio donde está enterrado Franco para mofarse un poco del cadáver y de los que todavía piensan como él. Debo confesar que me reí un rato, pero, si lo pensamos con tranquilidad, es un detalle un poco feo. Franco tiene familia, y no creo que todo eso les haga mucha gracia.
Alguno ya estará poniendo las manos sobre su cabeza y llamándome fascista. No os confundáis. Aunque no viví bajo su dictadura tengo el suficiente uso de razón como para saber que este tío hizo bien poco por nuestro país y nuestro bienestar. Pero, pese a esto, deberíamos tener más tacto, creo yo. Y no quiero demagogias del tipo “¡claro, como tu abuelo no tuvo que exiliarse por culpa del enano ese del bigote!”, porque todos podríamos sentirnos afectados de alguna manera por el generalísimo (qué título más gracioso se inventaron, ¿verdad?).
A los seguidores del Caudillo sólo una cosa: me dais pena.
A la prensa nacional: ¿hasta cuándo nos acordaremos de que hace nosecuántos años murió este tipo?
Olvidemos pues y sigamos con nuestra democracia.
Estambul, ciudad y recuerdos
Orhan Pamuk ha vuelto a reflejar, a su manera, la realidad turca: pobreza, angustia, desconcierto, soledad, tristeza, depresión… Pero también grandeza, orgullo nacional, pasado glorioso, belleza…
Estambul, ciudad y recuerdos es una recopilación de las diferentes formas de ver la ciudad más importante de Turquía. Desde la visión de los viajeros occidentales del siglo XIX hasta la perspectiva actual de los estambulíes, pasando por las vivencias primarias de Pamuk en la ciudad que le vio nacer o la opinión de escritores de principios del siglo XX.
Las conclusiones a las que se puede llegar tras leer esta obra son un tanto confusas y contradictorias: si bien quedan reflejados los difíciles momentos por los que pasó la ciudad hasta hace trienta años, no obstante consigues enamorarte del Bósforo o del puente de Gálata.
Después de Estambul, la palabra que más se repite es angustia. Según el escritor el habitante de Estambul tiene interiorizado este sentimiento, porque cada estambulí es Estambul. El espíritu de la ciudad transmite pobreza y desolación, fiel reflejo de lo que fue y lo que ahora no es, y eso ha calado en los seres que viven a las orillas del Bósforo.
Pese a todo esto, no deja de lado la grandeza de Santa Sofía o de la torre de Gálata. Es decir, la ciudad más deprimente con las fachadas más bonitas del mundo.
La colección de fotografías que acompañan al texto son un espejo perfecto de lo que cuenta y de lo que fue Estambul, con sus virtudes y sus defectos.
Si no conociera la ciudad, quizá no me iría a vivir allí, pero un paseo por algún barrio descrito en el libro sí que me hacía, aunque sólo sea para sentir esa especie de melancolía angustiosa que parece percibirse.
Es una obra muy extensa y con muchos matices que ahora no recuerdo en su totalidad, y me da rabia, porque no hay ningún capítulo que pueda descartar.
Para ponerle una nota debería juzgar toda una vida, que es lo que significa Estambul para Orhan Pamuk, así que este libro quedará sin calificación. El escritor se acerca poco a poco al 10.
Sin abuela
Cristiano Ronaldo, jugador de fútbol portugués del Manchester United ha demostrado hoy que no le hacen falta halagos. Ha dicho:
“Soy el primero, el segundo y el tercer mejor jugador del mundo“
Ya se tira flores él solito.
¿Un lunes más?
Como cada domingo, tengo un mal humor de perros ante la perspectiva de una nueva semana pero idéntica a muchas otras. Me levanto, me afeito (la combinación de los dos verbos que más odio) y me dispongo a meterme en la M-30 para soportar lo mejor posible el camino a la oficina. Tras el correspondiente cigarro y café me dispongo a trabajar. Noto que uno de mis compañeros llega tarde… Ánimo Edu, los ninjas saben salir de todos los problemas.
No será un lunes más, aunque lo hubiera preferido.