Tras el Tour de Francia, y como cada año surgen la mismas preguntas entre los aficionados al deporte. ¿Por qué algunos se dopan? ¿Es que no saben lo que significa la palabra deporte? ¿Acaso todos en todos los deportes hacen lo mismo?
No creo que al ciclista español Beltrán le compense a sus 37 años arruinarse la vida de esta manera por seguir el ritmo de las nuevas generaciones, o a Ricardo Riccó llevar la letra escarlata toda su carrera por subir el puerto más rápido. Además, coño, ¡que es peligroso para la salud!
Es de elogiar el esfuerzo que hacen organizaciones como la del Tour de Francia, que aun a riesgo de desprestigiarse, prefiere limpiar esta escoria.
Durante mi infancia, los ciclistas fueron los grandes héroes: Induráin, Perico Delgado, Bugno, Rominger,…, los más pequeños admirábamos la capacidad de sufrimiento de esta gente, su tenacidad, su fuerza.
Lo más triste es que ahora quizá podamos llegar a pensar que aquellos también eran unos tramposos.
Se acercan los Juegos Olímpicos, el mayor acontecimiento deportivo mundial, lo que hace creer a cada nación que puede ser la mejor en algo. Por favor, no lo estropeemos con EPO, esteroides o anabolizantes. Por favor, hacedme creer que el deporte merece la pena.
PD: Enhorabuena a Carlos Sastre (cómo me jodería descubrir que también jugó sucio).