Si la cosa funciona

Hace ya unos días que vi la nueva del prolífico Woody Allen. No pasará a la historia, pero pasé un rato agradable.

La historia va de un físico que vive amargado, odia a todo el mundo por igual y desprecia los convencionalismos. Conoce a una chica mucho más joven que él, que le introduce en un mundo muy diferente al que está acostumbrado. En las opiniones del protagonista creo que se vislumbran las opiniones del propio Allen. Y son muy curiosas.

Lo mejor de la película es cómo está rodada, en formato documental, como si el protagonista fuera, muchas veces, ajeno a la acción y fuera el presentador de un documental sobre tribus africanas. Muy curioso.

Un 6.5 de nota, porque me hizo pasar un buen rato pero en pocos meses no la recordaré.

Publicado en on Octubre 30, 2009 at 12:55 pm Dejar un comentario

Las malditas puntas

Esta vez tengo respuesta a la pregunta inquietante del día. ¿Cuántas veces habéis oído decir a una fémina: “¿Por qué no me crece el pelo? ¡Jo, yo quiero tenerlo largo!”? Pues sí amigas, tengo la solución, pero la plantearé con otra pregunta hacia vosotras: ¿Por qué cojones no paráis de cortaros las puntas? Y, por cierto, ¿qué significa tener las puntas abiertas?

Publicado en on at 12:29 pm Comentarios (1)

La muerte de Ivan Ilich

Debo reconocer que ha sido para mi todo un descubrimiento la literatura rusa (en general) de hace más de un siglo. Y esta vez he elegido uno de León Tolstoi. Quería leer algo cortito antes de adentrarme en Guerra y Paz o Anna Karénina. Y ha sido muy satisfactorio.

Ya me avisó un amigo que el libro remueve conciencias. Corto pero intenso. La historia cuenta en primera persona el acercamiento a la muerte de un funcionario ruso tras un mal golpe en el costado. El protagonista pasa del desconcierto e indiferencia al principio a la desesperación más absoluta, llegando finalmente al alivio tras finalizar la muerte su tarea con él.

Por el simple hecho de que la agonía de Ivan Ilich se contagia al lector, ya merece una gran nota. Pero no sólo es eso. Acompañar la frescura literaria de complejos conceptos no debe ser nada fácil, y menos hacerlo bien. Tolstoi ya me ha ganado. Un 8.5 de nota.

Publicado en on Octubre 22, 2009 at 9:48 am Dejar un comentario

Oooh, ¡Qué bonito!

Es una duda que me ha surgido innumerables veces y ahora me dispongo a plantearla en voz alta: ¿Por qué le enternece a la humanidad ver a un cachorro de animal, sea cual sea la especie, bebiendo de un biberón? Además, esta visualización siempre genera una reacción del tipo: “ooohh! qué mono!!“. ¿Acaso somos todos zoofílicos? Quizá esté exagerando, pero esto es lo mío. Pero seguro que podréis reconocerme que manda huevos que nos conmueva un polluelo alopécico y mortecino, que más parece un desecho que un ser vivo, comiendo carroña.

Publicado en on Octubre 21, 2009 at 12:04 pm Comentarios (1)

David Copperfield

Lo confieso: no tengo tiempo ni tampoco muchas ideas para escribir últimamente en el blog. Y me da rabia, porque es como si hubiera dejado un poco de lado a un hijo. Pero venga, parece que tengo un rato ahora, así que voy a aprovechar para comentar por encima David Copperfield, la novela de Charles Dickens.

El tocho va de la historia de un niño llamado David Copperfield, desde su más tierna infancia hasta la madurez más madura. En medio, el protagonista sufre indecibles desgracias y numerosos acontecimientos al más puro estilo telenovela venezolana actual. Los personajes que le acompañan son, todos ellos, exagerados y algo irritantes. Pese a estos defectos (y alguno más), se huele cierto tufo de obra maestra. La tensión argumental, las oraciones complejas y entendibles, las enumeraciones barrocas y el trabajo fino hecho con la identidad de los personajes merecen gran respeto.

Tuve las vacaciones durante mi lectura, por lo que en ningún momento he conseguido estar enganchado totalmente a la historia. Pero hay que saber apreciar lo bueno y esta novela se merece, al menos, un 7 de nota.

Publicado en on at 9:09 am Dejar un comentario

El boomerang

Venga, una de esas cosas de las que me quedé pasmado en nuestro viaje por Egipto. El boomerang, ese intrumento para cazar atribuído desde mi más tierna infancia a los australianos ya fue inventado en el antiguo Egipto. En el Museo de El Cairo vimos un par de ejemplares que encontraron en la tumba de Tutankamon. Flipé, y no sólo con esto, ni mucho menos.

Publicado en on Octubre 9, 2009 at 12:52 am Dejar un comentario

Malditos bastardos

El mismo día del estreno fuimos a ver la nueva de Tarantino, un director del que siempre espero mucho y que, muchas veces, me deja un poco desconcertado.

La peli va de un grupete de tíos que disfruta matando nazis. Nos encontramos en plena 2ª Guerra Mundial, y Alemania ha invadido Francia y ha llegado a París. Todo gira en torno al estreno de una película de ideología nacionalsocialista. Allí nos encontraremos con los bastardos y algún invitado especial más. En cuanto al argumento no os puedo contar más.

Como siempre, el director nos deleita con diálogos eternos, que te envuelven pese a su vanalidad. Ha destacar la ambientación y los personajes, todos ellos brutales. Y no me olvido del punto de humor negro que le otorga a toda la trama. Magnífico.

La película es de 8,5. No llega al sobresaliente por una extraña sensación que tuve al terminar de verla, una sensación de “muy bien, pero…”. Imprescindible.

Publicado en on at 12:47 am Comentarios (1)

Ya que te pones…

Hoy mismo leo en elmundo.es el siguiente titular: “Descubren una peluquería ilegal dentro de un club de alterne” Lo único que sé del hecho es que ha ocurrido en Madrid, y no quiero saber más. Pero, ¿no os llama algo la atención? ¿acaso no notáis algo raro en el titular? Sí, todos lo pensamos: ya que te pones a hacer cosas ilegales, ¡monta una peluquería con un club de alterne ilegal! Seguro que el seguro del local sale más barato y lo que se gane en negro con un puti-club seguro que es más que lo que se gana con una pelu clandestina. Además, ¿una peluquería ilegal? ¡Qué perversión! Inadmisible.

Publicado en on Octubre 8, 2009 at 5:22 pm Dejar un comentario

No se gastan

Venga, una tontería que se me ocurrió el otro día: ¿Por qué somos incapaces de acabar un bolígrafo de la marca BIC? Si es un Pilot o de otra marca, es posible que veamos su defunción, pero ¿un BIC? Antes lo perdemos o lo rompemos seguro.

Publicado en on Octubre 6, 2009 at 8:24 am Comentarios (1)

Conversación tipo fan

Ayer tuve la oportunidad de fliparlo (una vez más) viendo la tele. El programa era El Hormiguero, de lo poquito decente que te puedes encontrar en la parrilla mediática. Los invitados eran el grupito musical Tokyo Hotel, unos niños alemanes que vuelven locas a las adolescentes, y, la verdad, no entiendo por qué. Supongo que será porque son diferentes, digo yo.

A lo que voy. En un momento de especial histeria entre el público por la presencia de los “artistas”, el presentador, Pablo Motos, se acerca a un grupo de 4 o 5 chiquillas. La conversación fue la siguiente:

- Pablo Motos: Pero tranquilas…..

- Fans: Noooooooo!! (ojos vidriosos, temblor en las extremidades, caras desencajadas)

- Pablo Motos: Son personas… (con cierta ironía)

- Fans: Nooooooooooooooooo!!!!

Madrecita mía. Ya sé en qué son diferentes los chicos de Tokyo Hotel: no son personas. Entonces, ¿qué son? Desde luego, el pelo del cantante no es de este planeta.

Publicado en on Septiembre 29, 2009 at 3:36 pm Comentarios (2)